
Adolescencia: Síndrome normal
Para definir la depresión en adolescentes es importante definir la depresión pero también definir y entender en qué consiste esta etapa por la que están pasando nuestros jóvenes. Sin que esto tome el curso de un estudio minucioso de la adolescencia mencionaremos sólo los rasgos o características de ésta. En general, el adolescente atraviesa por tres duelos importantes que son:
1. El duelo por el cuerpo infantil, aquel cuerpo que ya no tiene y que está siendo sustituido por uno que todavía no conoce y que le genera sentimientos encontrados de vergüenza y aceptación, lo que es claramente un signo de crecimiento.
2. El duelo por la personalidad infantil, que enfrenta al adolescente a pensar y ver la vida de forma distinta.
3. El duelo por los padres infantiles, que ya no son aquellos héroes o ídolos perfectos que uno miraba hacia arriba, sino que ahora se convierten en seres humanos con defectos, virtudes, aciertos y equivocaciones.
Causas, incidencia y factores de riesgo
La depresión puede ser una respuesta temporal a muchas situaciones y factores de estrés. En adolescentes, el estado anímico depresivo es común, debido al proceso normal de maduración, al estrés asociado con éste, a la influencia de las hormonas sexuales y a los conflictos de independencia con los padres.
Entre los factores de riesgo se encuentran:
Eventos estresantes de la vida, en particular la pérdida de uno de los padres por muerte o por divorcio
Maltrato infantil, tanto físico como sexual
Atención inestable, falta de habilidades sociales
Enfermedad crónica
Antecedentes familiares de depresión
La depresión también está asociada con trastornos en la alimentación, particularmente bulimia.
Síntomas
Estado de ánimo depresivo o irritable
Mal genio, agitación
Pérdida del interés en actividades
Disminución del placer en las actividades diarias
Cambios en el apetito, por lo general pérdida del apetito pero a veces aumento del mismo
Cambios de peso (aumento o pérdida de peso en forma involuntaria)
Dificultad para conciliar el sueño o para permanecer dormido (insomnio) persistentes
Somnolencia diurna excesiva
Fatiga
Dificultad para concentrarse
Dificultad para tomar decisiones
Episodios de pérdida de la memoria
Preocupación por sí mismo
Sentimientos de minusvalía, tristeza u odio hacia sí mismo
Sentimientos de culpabilidad excesivos o inapropiados
Comportamiento inadecuado (incumplimiento de toques de queda, actitud desafiante poco común)
Pensamientos sobre suicidio o miedos o preocupaciones obsesivos sobre la muerte
Planes para cometer suicidio o intentos reales de suicidio
Patrón de comportamiento exageradamente irresponsable
Si estos síntomas persisten por lo menos dos semanas y causan una significativa perturbación o dificultad para desempeñarse, se debe buscar tratamiento.
Los signos graves de depresión en la adolescencia abarcan:
Un cambio en el apetito y en los patrones del sueño
Pérdida de interés o de la alegría por realizar las actividades habituales
Tristeza prolongada
Aislamiento de los amigos
Sentimientos de inutilidad
Falta de energía
Desempeño académico deficiente
Dificultad para conciliar el sueño
Estos son todos signos que deben advertir sobre un problema que requiere asesoría profesional (especialmente si persisten y el adolescente no responde a los intentos de motivación). Ver también depresión.
La depresión incrementa el riesgo de intentos de suicidio. Los adolescentes deprimidos a menudo se "auto-medican" con drogas ilegales o consumiendo alcohol, con consecuencias desastrosas, incluyendo el empeoramiento de la depresión. El hecho de tener un familiar cercano con antecedentes de depresión, alcoholismo o problemas significativos de drogadicción pone al adolescente en mayor riesgo de sufrir depresión.
El riesgo de padecer depresión entre los jóvenes es 10 veces mayor ahora que a principios de sigloEl riesgo de que los jóvenes padezcan depresión es diez veces mayor en nuestros días que a principios de siglo y esto se debe en gran medida a la frustración de este colectivo por la falta de una actividad productiva laboral y social, según se ha puesto de manifiesto en un curso sobre 'Depresión: tratamiento y prevención", organizado esta semana por el centro Mediterráneo de la Universidad de Granada en Almuñécar."Tradicionalmente la depresión era un fenómeno tardío, señaló, que hacía su primera aparición entre los 40 y 50 años. De hecho, la gente que nació en los años 20 tenía diez veces menos riesgo de sufrir una depresión antes de los 25 años que los nacidos entre 1960 y 1975: el 0,01 por ciento frente al 0,1 por ciento".Según los expertos, mientras que para un anciano el final de la vida es un factor ansiógeno, para los jóvenes la frustración por la falta de una actividad productiva laboral y social son motivo de su decaimiento, de su sentimiento de culpa, de apatía o de las tendencias autodestructivas.Esta es precisamente la diferencia mayor entre los adolescentes de dos o tres generaciones atrás y los jóvenes adultos en nuestros días, ya que la inserción en la vida social y laboral era casi automática hace 50 años y es muy dificultosa hoy en día.


