viernes, 9 de abril de 2010

Depresión Juvenil


DEPRESIÓN JUVENIL

Adolescencia: Síndrome normal


Para definir la depresión en adolescentes es importante definir la depresión pero también definir y entender en qué consiste esta etapa por la que están pasando nuestros jóvenes. Sin que esto tome el curso de un estudio minucioso de la adolescencia mencionaremos sólo los rasgos o características de ésta. En general, el adolescente atraviesa por tres duelos importantes que son:
1. El duelo por el cuerpo infantil, aquel cuerpo que ya no tiene y que está siendo sustituido por uno que todavía no conoce y que le genera sentimientos encontrados de vergüenza y aceptación, lo que es claramente un signo de crecimiento.
2. El duelo por la personalidad infantil, que enfrenta al adolescente a pensar y ver la vida de forma distinta.
3. El duelo por los padres infantiles, que ya no son aquellos héroes o ídolos perfectos que uno miraba hacia arriba, sino que ahora se convierten en seres humanos con defectos, virtudes, aciertos y equivocaciones.


Causas, incidencia y factores de riesgo
La depresión puede ser una respuesta temporal a muchas situaciones y factores de estrés. En adolescentes, el estado anímico depresivo es común, debido al proceso normal de maduración, al estrés asociado con éste, a la influencia de las hormonas sexuales y a los conflictos de independencia con los padres.

También puede ser una reacción a un suceso perturbador, como la muerte de un amigo o pariente, la ruptura con la novia o novio o el fracaso en la escuela. Los adolescentes que presentan baja autoestima, que son muy autocríticos o que perciben poco sentido de control sobre los eventos negativos presentan un riesgo particular de deprimirse cuando experimentan eventos estresantes.

A menudo es difícil diagnosticar la verdadera depresión en adolescentes, debido a que su comportamiento normal se caracteriza por altibajos en el estado anímico Estos estados de ánimo pueden alternar en períodos de horas o días.

La depresión anímica persistente, el rendimiento escolar inestable, las relaciones caóticas con familiares y amigos, la drogadicción y otros comportamientos negativos pueden indicar un episodio depresivo serio. Estos síntomas pueden ser fáciles de reconocer, pero la depresión en los adolescentes, con frecuencia, comienza de manera muy diferente a estos síntomas clásicos.

El hecho de dormir mucho, un cambio en los hábitos alimentarios, incluso la conducta delictiva (como el hurto) pueden ser signos de depresión. Otro síntoma común de la depresión adolescente es una obsesión con la muerte, que puede tomar la forma ya sea de pensamientos suicidas o temores acerca de la muerte y del mismo hecho de morir.

Las niñas adolescentes presentan el doble de posibilidades de experimentar depresión que los niños.

Entre los factores de riesgo se encuentran:



Eventos estresantes de la vida, en particular la pérdida de uno de los padres por muerte o por divorcio
Maltrato infantil, tanto físico como sexual
Atención inestable, falta de habilidades sociales
Enfermedad crónica
Antecedentes familiares de depresión
La depresión también está asociada con trastornos en la alimentación, particularmente bulimia.
Síntomas
Estado de ánimo depresivo o irritable
Mal genio, agitación
Pérdida del interés en actividades
Disminución del placer en las actividades diarias
Cambios en el apetito, por lo general pérdida del apetito pero a veces aumento del mismo
Cambios de peso (aumento o pérdida de peso en forma involuntaria)
Dificultad para conciliar el sueño o para permanecer dormido (insomnio) persistentes
Somnolencia diurna excesiva
Fatiga
Dificultad para concentrarse
Dificultad para tomar decisiones
Episodios de pérdida de la memoria
Preocupación por sí mismo
Sentimientos de minusvalía, tristeza u odio hacia sí mismo
Sentimientos de culpabilidad excesivos o inapropiados
Comportamiento inadecuado (incumplimiento de toques de queda, actitud desafiante poco común)
Pensamientos sobre suicidio o miedos o preocupaciones obsesivos sobre la muerte
Planes para cometer suicidio o intentos reales de suicidio
Patrón de comportamiento exageradamente irresponsable
Si estos síntomas persisten por lo menos dos semanas y causan una significativa perturbación o dificultad para desempeñarse, se debe buscar tratamiento.

Los signos graves de depresión en la adolescencia abarcan:
Un cambio en el apetito y en los patrones del sueño
Pérdida de interés o de la alegría por realizar las actividades habituales
Tristeza prolongada
Aislamiento de los amigos
Sentimientos de inutilidad
Falta de energía
Desempeño académico deficiente
Dificultad para conciliar el sueño
Estos son todos signos que deben advertir sobre un problema que requiere asesoría profesional (especialmente si persisten y el adolescente no responde a los intentos de motivación). Ver también depresión.


La depresión incrementa el riesgo de intentos de suicidio. Los adolescentes deprimidos a menudo se "auto-medican" con drogas ilegales o consumiendo alcohol, con consecuencias desastrosas, incluyendo el empeoramiento de la depresión. El hecho de tener un familiar cercano con antecedentes de depresión, alcoholismo o problemas significativos de drogadicción pone al adolescente en mayor riesgo de sufrir depresión.


El riesgo de padecer depresión entre los jóvenes es 10 veces mayor ahora que a principios de sigloEl riesgo de que los jóvenes padezcan depresión es diez veces mayor en nuestros días que a principios de siglo y esto se debe en gran medida a la frustración de este colectivo por la falta de una actividad productiva laboral y social, según se ha puesto de manifiesto en un curso sobre 'Depresión: tratamiento y prevención", organizado esta semana por el centro Mediterráneo de la Universidad de Granada en Almuñécar."Tradicionalmente la depresión era un fenómeno tardío, señaló, que hacía su primera aparición entre los 40 y 50 años. De hecho, la gente que nació en los años 20 tenía diez veces menos riesgo de sufrir una depresión antes de los 25 años que los nacidos entre 1960 y 1975: el 0,01 por ciento frente al 0,1 por ciento".Según los expertos, mientras que para un anciano el final de la vida es un factor ansiógeno, para los jóvenes la frustración por la falta de una actividad productiva laboral y social son motivo de su decaimiento, de su sentimiento de culpa, de apatía o de las tendencias autodestructivas.Esta es precisamente la diferencia mayor entre los adolescentes de dos o tres generaciones atrás y los jóvenes adultos en nuestros días, ya que la inserción en la vida social y laboral era casi automática hace 50 años y es muy dificultosa hoy en día.

Comunicares: Premio Latinoamericano de Comunicación para el Desarrollo



















LIMA (03/09/08) Por su trabajo a favor de la comunicación, La Asociación COMUNICARES de Guatemala ha sido galardonada en Lima (Perú) con el Premio Latinoamericano de Comunicación que entrega la Asociación de Comunicadores Calandria, durante el Seminario Reubicaciones de la Comunicación, en el marco de la celebración de los 25 años de la institución peruana.
Junto a COMUNICARES, se han premiado otras 16 ‘experiencias' de Latinoamérica, todas ellas relevantes en función de la “comunicación para el desarrollo”.
COMUNICARES se ha caracterizado por priorizar los derechos y por visibilizar a las niñas, niños y jóvenes en los medios de comunicación, razón por la cual Calandria, organización especializada en comunicación en Sudamérica, ha destacado a Guatemala a través de COMUNICARES como una “experiencia que articula y vincula”.
La directora de Comunicares, Oneida Rodas, recibió el premio en Perú, y destacó en su exposición la importancia de la participación de niños, jóvenes y mujeres en la comunicación para el desarrollo.

Guía para Sistematizar Experiencias



1. ¿Qué es sistematizar experiencias?

La palabra sistematización, utilizada en diversas disciplinas, se refiere principalmente a clasificar, ordenar o catalogar datos e informaciones, a “ponerlos en sistema”. Es la noción más común y difundida de este término.

Sin embargo en el campo de la educación popular y de trabajo en procesos sociales, lo utilizamos en un sentido más amplio, referido no sólo a datos o informaciones que se recogen y ordenan, sino a obtener aprendizajes críticos de nuestras experiencias. Por eso, no decimos sólo “sistematización”, sino “sistematización de experiencias”.

Las experiencias son procesos históricos y sociales dinámicos: están en permanente cambio y movimiento.
Las experiencias son procesos complejos: intervienen una serie de factores objetivos y subjetivos que están en interrelación:
a) Condiciones de contexto o momento histórico en que se desenvuelven.
b) Situaciones particulares que la hacen posible.
c) Acciones intencionadas que realizamos las personas con determinados fines (o inintencionadas que se dan sólo como respuesta a situaciones).
d) Reacciones que se generan a partir de dichas acciones.
e) Resultados esperados o inesperados que van surgiendo.
f) Percepciones, interpretaciones, intuiciones y emociones de los hombres y las mujeres que intervenimos en él.
f) Relaciones que se establecen entre las personas que somos sujetos de estas experiencias.
Las experiencias son procesos vitales y únicos: expresan una enorme riqueza acumulada de elementos y, por tanto, son inéditos e irrepetibles.

Por todo lo anterior, es que es tan apasionante, como exigente, la tarea de buscar comprenderlas, extraer sus enseñanzas y comunicarlas. Buscamos apropiarnos críticamente de las experiencias vividas y damos cuenta de ellas, compartiendo con otras personas lo aprendido.

Podemos afirmar, entonces que:
La sistematización es aquella interpretación crítica de una o varias experiencias que, a partir de su ordenamiento y reconstrucción, descubre o explicita la lógica del proceso vivido en ellas: los factores que intervinieron, cómo se relacionaron entre sí y por qué lo hicieron de ese modo.

Este esfuerzo podrá asumir múltiples formas, variantes o modalidades, pero en cualquier sistematización de experiencias nosotros debemos:

a) Ordenar y reconstruir el proceso vivido.
b) Realizar una interpretación crítica de ese proceso.
c) Extraer aprendizajes y compartirlos.

2. Características de la sistematización de experiencias


Produce conocimientos desde la experiencia, pero que apuntan a trascenderla.
Recupera lo sucedido, reconstruyéndolo históricamente, pero para interpretarlo y obtener aprendizajes.
Valoriza los saberes de las personas que son sujetos de las experiencias.
Identifica los principales cambios que se dieron a lo largo del proceso y por qué se dieron.
Produce conocimientos y aprendizajes significativos desde la particularidad de las experiencias, apropiándose de su sentido.
Construye una mirada crítica sobre lo vivido, permitiendo orientar las experiencias en el futuro con una perspectiva transformadora.
Se complementa con la evaluación, que normalmente se concentra en medir y valorar los resultados, aportando una interpretación crítica del proceso que posibilitó dichos resultados.
Se complementa con la investigación, la cual está abierta al conocimiento de muy diversas realidades y aspectos, aportando conocimiento vinculados a las propias experiencias particulares.
No se reduce a narrar acontecimientos, describir procesos, escribir una memoria, clasificar tipos de experiencias, ordenar los datos. Todo ello es sólo una base para realizar una interpretación crítica.
Los principales protagonistas de la sistematización deben ser quienes son protagonistas de las experiencias, aunque para realizarla puedan requerir apoyo o asesoría de otras personas.

3. ¿Para qué sirve sistematizar experiencias?

Podemos sistematizar nuestras experiencias con distintos objetivos y utilidades. Por ejemplo:
3.1 Para comprender más profundamente nuestras experiencias y así poder mejorarlas.
(Nos permite descubrir aciertos, errores, formas de superar obstáculos y dificultades o equivocaciones repetidas, de tal forma que los tomamos en cuenta para el futuro).
3.2 Para intercambiar y compartir nuestros aprendizajes con otras experiencias similares.
(Nos permite ir más allá de un intercambio anecdótico, haciéndolo mucho más cualitativo).
3.3 Para contribuir a la reflexión teórica con conocimientos surgidos directamente de las experiencias.
(Nos permite aportar un primer nivel de teorización que ayude a vincular la práctica con la teoría)
3.4 Para incidir en políticas y planes a partir de aprendizajes concretos que provienen de experiencias reales
.
(Nos permite formular propuestas de mayor alcance basadas en lo que sucede en el terreno)

4. Condiciones para sistematizar experiencias

Se requieren condiciones personales en quienes la van a realizar, así como condiciones institucionales por parte de la organización que la promueve
Condiciones personales:
Interés en aprender de la experiencia, valorándola como fuente de aprendizaje.
Sensibilidad para dejarla hablar por sí misma, buscando no influir la observación y el análisis con prejuicios o justificaciones.
Habilidad para hacer análisis y síntesis, que garantice rigurosidad en el manejo de las informaciones y capacidad de abstracción.

Condiciones institucionales:
Búsqueda de coherencia para el trabajo en equipo, ubicándola como una oportunidad de reflexión crítica, de inter-aprendizaje y de construcción de un pensamiento compartido.
Definición de un sistema integral de funcionamiento institucional, que articule la planificación, la evaluación, la investigación, el seguimiento y la sistematización como componentes de una misma estrategia.
Impulsar en la organización procesos acumulativos, que den cuenta del camino andado y que busquen avanzar a nuevas etapas.
Darle prioridad real, asignando tiempo y recursos que garanticen que se pueda realizar adecuadamente.

5. ¿Cómo sistematizar? Una propuesta metodológica en cinco tiempos

A. El punto de partida:
a1. Haber participado en la experiencia
a2. Tener registros de las experiencias



B. Las preguntas iniciales:
b1. ¿Para qué queremos hacer esta sistematización? (Definir el objetivo)
b2. ¿Qué experiencia(s) queremos sistematizar? (Delimitar el objeto a sistematizar)
b3. ¿Qué aspectos centrales de esas experiencias nos interesa sistematizar? (Precisar un eje de sistematización)
b.4 ¿Qué fuentes de información vamos a utilizar?
b.5 ¿Qué procedimientos vamos a seguir?




C. Recuperación del proceso vivido:
c1. Reconstruir la historia
c2. Ordenar y clasificar la información



D. La reflexión de fondo: ¿por qué pasó lo que pasó?
d1. Analizar y sintetizar.
d.2 Hacer una interpretación crítica del proceso



E. Los puntos de llegada:
e1. Formular conclusiones
e2. Comunicar los aprendizajes


A. El punto de partida: vivir la experiencia
Se trata de partir de nuestra propia práctica, de lo que hacemos, de lo que pensamos, de lo que sentimos.
Es indispensable haber participado de alguna manera en la experiencia que se va a sistematizar.
Los hombres y las mujeres protagonistas de la experiencia deben ser los principales protagonistas de la sistematización. (Sin embargo, en muchos casos será necesario contar con apoyos externos: para coordinar la metodología, para organizar la información, para profundizar en temas de reflexión, para elaborar los productos comunicativos… pero en ningún caso estos apoyos podrán “sustituir” a las personas que han vivido la experiencia en hacer la sistematización).
Es fundamental que se vayan realizando y guardando registros de lo que acontece durante la experiencia: cuadernos de anotaciones, fichas, informes, actas, documentos que se van produciendo. También fotografías, grabaciones, vídeos, dibujos, recortes de periódico…

B. Las preguntas iniciales
B1. ¿Para qué queremos hacer esta sistematización?
§ Se trata de definir el objetivo de esta sistematización, teniendo muy clara la utilidad que va a tener hacer esta sistematización en particular.
§ Pueden tomarse como referencia los distintos tipos de objetivos mencionados en el punto 3: “Para qué sirve sistematizar experiencias”
§ Para definir el objetivo es importante tomar en cuenta la misión y la estrategia institucional, así como los intereses y las posibilidades personales.

B2. ¿Qué experiencia(s) queremos sistematizar?
Se trata de delimitar el objeto a sistematizar: escoger la o las experiencias concretas que se van a sistematizar, indicando el lugar donde se ha llevado a cabo, así como el período de tiempo que se va a escoger para esta sistematización.

No se trata de cubrir toda la experiencia desde sus orígenes hasta el momento actual, sino aquella parte que sea más relevante en este caso.
Los criterios para la delimitación dependerán del objetivo definido, de la consistencia de la experiencia, de las personas participantes en el proceso, del contexto en que se dio y su relevancia ahora.

B3. ¿Qué aspectos de la(s) experiencia(s) nos interesan más?
Se trata de precisar un eje de sistematización, un hilo conductor que atraviesa la(s) experiencia(s), referida a los aspectos centrales que nos interesan sistematizar en este momento (normalmente no es posible sistematizar todos los aspectos que estuvieron presentes en una experiencia).
Nos permite concentrarnos en algunos elementos y evitar que nos dispersemos en el análisis y reflexión crítica.

B4. ¿Qué fuentes de información vamos a utilizar?
Se trata de identificar y ubicar dónde se encuentra la información que se necesita para recuperar el proceso de la experiencia y ordenar sus principales elementos.
Además, identificar qué información sería necesario conseguir vía entrevistas, búsqueda documental, revisión de archivos, etc.
En este momento es importante centrarse en aquellos registros referidos al objeto que se ha delimitado y los que se refieren al eje de sistematización, para no perder tiempo en recopilar información que no se va a utilizar.

B5. ¿Qué procedimientos vamos a seguir?
Se trata de hacer un plan operativo de sistematización: definir las tareas a realizar, quiénes serán responsables de cumplirlas, quiénes serán las personas que van a participar, cuándo y cómo. Qué instrumentos y técnicas se van a utilizar. Asimismo, con qué recursos se cuenta y cuál será el cronograma de actividades.

Recuperación del proceso vivido

C1. Reconstruir la historia
Se trata de hacer una reconstrucción ordenada de lo que fue sucediendo en la experiencia, tal como sucedió, normalmente de forma cronológica, de acuerdo al período delimitado.
Permite tener una visión global de los principales acontecimientos que ocurrieron en el período.
En este momento se puede identificar los momentos significativos, las principales opciones realizadas, los cambios que fueron marcando el ritmo del proceso y llegar a ubicar las etapas que siguió el proceso de la experiencia.
Se pueden utilizar técnicas gráficas (p. ej. línea del tiempo) o narrativas (cuentos, historias...).
C2. Ordenar y clasificar la información
Se trata de organizar toda la información disponible sobre los distintos componentes de la experiencia, teniendo como guía el eje de sistematización (los aspectos que interesan más).
Es importante determinar con claridad las variables y las categorías para ordenar y clasificar.
En este momento se trata de ser lo más descriptivo posible, buscando no emitir conclusiones o interpretaciones adelantadas, aunque sí pueden irse anotando ya temas a profundizar o preguntas críticas que se trabajarán en la fase interpretativa.
Se pueden utilizar matrices o cuadros, que ayuden a ubicar los distintos componentes por separado, lo que favorecerá el análisis de aspectos particulares posteriormente.

Nota: muchas veces la reconstrucción histórica y el ordenar la información se pueden realizar a la misma vez.

D. Las reflexiones de fondo: ¿Por qué pasó lo que pasó?

D1. Realizar análisis y síntesis
Se trata de iniciar la fase interpretativa sobre todo lo que se ha descrito y reconstruido previamente de la experiencia.
Analizar el comportamiento de cada componente por separado y luego establecer relaciones entre esos componentes. Ahí surgen puntos críticos e interrogantes.
Mirar las particularidades y el conjunto; lo personal y lo colectivo.

D2. Interpretación crítica
Se trata de retomar las interrogantes, preguntándonos por las causas de lo sucedido.
Permite identificar las tensiones y contradicciones, las interrelaciones entre los distintos elementos objetivos y subjetivos.
Busca entender los factores claves o fundamentales; entender, explicitar o descubrir la lógica que ha tenido la experiencia (¿por qué pasó lo que pasó y no pasó de otro modo?)
Es el momento de confrontar esos hallazgos con otras experiencias y establecer relaciones.
Es el momento para confrontar estas reflexiones surgidas de esta experiencia con planteamientos o formulaciones teóricas.

E. Los puntos de llegada

E1. Formular conclusiones y recomendaciones
Se trata de arribar a las principales afirmaciones que surgen como resultado del proceso de sistematización.

Pueden ser formulaciones teóricas o prácticas.
Son punto de partida para nuevos aprendizajes, por lo que pueden ser inquietudes abiertas pues no se trata de conclusiones “definitivas”.
Deben responder a los objetivos que nos planteamos con esta sistematización.
Mirar lo que enseña esta experiencia para el futuro de ella misma y para el de otras experiencias.

E2. Elaborar productos de comunicación
Se trata de hacer comunicables los aprendizajes.
Permite compartir las lecciones aprendidas, a la vez que dialogar y confrontarse con otras experiencias y aprendizajes.
No debemos limitarnos a un solo producto (“el documento” final) sino diseñar una estrategia de comunicación que permita compartir los resultados con todas las personas involucradas y con otros sectores interesados, pensándola en función de a quién va dirigida y que sea parte de un proceso educativo más amplio.
Recurrir -con todo el material recopilado e interpretado- a formas diversas y creativas: vídeo, teatro, foros de debate, colección de folletos, foto-novelas, programas radiales, etc.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Maestría 2010


Estoy iniciando el segundo año de maestría, y llevo un curso que pretende acercarnos a la tecnología. Particularmente esto me alegra porque considero que los comunicadores debemos utilizar la tecnología como un recurso para facilitarnos el trabajo y ahorrarnos tiempo y dinero.



Me alegra estar viva en este siglo en el que veo a mis hijos considerar a la tecnología como parte de su vida, y en el que veo a personas de mi generación luchando por innovar y por marchar al ritmo que la modernidad exige.



A mi en particular me encanta le tecnología, y entre más pueda aprender de ella me sentiré mas posibilitada de innovar y de articular mis conocimientos.



¿Ustedes qué opinan?